Una
vez mas Bogotá la Atenas suramericana es escenario de un encuentro donde miles de personas de todas
las regiones del país y otras del exterior se dan cita con sus organizaciones sociales. Para de
forma conjunta tratar de apostarle a buscar espacios y conveniencias para la paz.
La
universidad nacional el albergue en esta
ocasión de mas de cinco mil personas que
poco a poco fueron colmando los espacios
de una u otra forma.
Nos
sorprendió eso si el cruce y aglomeración no solo de culturas si no también la
dinámica con que unos y otros desarrollaron sus tareas y propuestas dentro de
la intención de discutir y elaborar salidas a la guerra la injusticia y la
corrupción en este país.
Nuestros
ojos presenciaron algo y nuestra imaginación nos llevo al éxodo de aquellos
tiempos bíblicos en que Moisés saca su pueblo a la tierra prometida los sitios
de acampada y los improvisados refugios y cocinas al aire libre nos mostraba
una diversidad de olores y sabores de los lugares típicos de los visitantes. Comparado al éxodo del
campesinado colombiano hacia las ciudades por causa de la violencia; solo que
en este caso no venían para quedarse.
Los
internacionales quienes con sus carpas y sacos de dormir coparon el espacio del
coliseo de la universidad colgaron algunos sus banderas entre los que encontramos a nuestro paso a
Brasil, Méjico, Ecuador, Venezuela, grupos de los wayuu Venezolanos, Centro América
entre otros y quienes estuvieron atentos dando su respaldo y apoyo en el
desarrollo del tan esperado congreso para la paz; En el ámbito nacional una
cosa que nos sorprende son los indígenas del cauca y el choco quien con su
guardia indígena y sus vehículos multicolores y típicos nos dejan ver toda una
cultura e idiosincrasia así como su distinta organización; también se hicieron
presentes el resto de las organizaciones sociales de otros sectores del país
como Centro y Nororiente colombiano, así como los sectores del sur del país.

Aun
no conocemos el resultado final de las mesas de trabajo y los ejes temáticos
que se desarrollaron con algunas dificultades ya de locación y ubicación pero
principalmente fue el invierno quien de manera inclemente azoto a la mayoría de
los asistentes sobre todos quienes en la acampada estuvieron en módulos o
carpas gigantes y la consecuente inundación que el agua produjo en estos
hermosos parajes de la U.
Cabe
destacar que el principal escenario de concentración para el lanzamiento y
apertura el auditorio León de Greiff fue insuficiente para albergar a las
concentraciones, lo que llevo a que en la plaza Che Guevara se habilitara con sonido para que las
restantes asistentes siguieran paso a paso el desarrollo de los acontecimientos
de apertura, que fue presidido por los organizadores de la capital, quienes
fueron llamando uno a uno para las intervenciones a los distintos delegados de
cada una de las regiones y de las organizaciones nacionales e internacionales.
el
trabajo de esos días desde luego estuvo acompañado de eventos culturales de
cada región donde las muestras folclóricas fueron el deleite de los asistentes
muestras desde la costa hasta los llanos y desde la cordillera oriental hasta
el sur y el occidente de Colombia.
Una
vez mas el pueblo colombiano y las organizaciones sociales de la nación y el
exterior le apuestan a la paz, al compromiso de terminar una guerra pero sobre todo a que haya una mas
acentuada y efectiva justicia social que se manifiesta y desea desde el
congreso de los pueblos, quienes ven la necesidad de la inclusión de todos los actores del
conflicto en las mesas de negociación con el gobierno nacional y sobre todo el
entender que la paz no es el silencio de los fusiles solamente si no también la
erradicación del hambre, la miseria, el analfabetismo, la explotación y la
desigualdad social.
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